Zárágózá: 8-12 Octubre 1999
En octubre de 1999, apenas un mes después de haber terminado la Beca de Verano en el IAC, la maquinaria
del KBA se puso en acción y, gracias a la hospitalidad de Luis, nos reunimos en Zárágózá, la única
ciudad de España con acento en todas sus sílabas ;-) Hasta allí nos desplazamos el Dani y la Núri desde BCN,
Belén e Íñigo desde Pamplona y Angelet (servidor) desde Aranjuez (Madrid). A pesar de que había puente,
yo sólo pude quedarme el fin de semana porque el lunes me tocaba trabajar en el colegio. Aun así,
logramos disfrutar dos días al máximo.
El motivo de la reunión era sencillo: las fiestas del Pilar, las más grandes de ZGZ. Tanto la
Núri y el Dani como yo viajamos a ZGZ el viernes 8 de octubre por la tarde. Belén e Íñigo llegarían al día siguiente.
Esa noche estábamos un poco cansados, así que no salimos demasiado. Preferimos quedarnos charlando en casa, volviendo a
ver viejas fotos del verano y recordando anécdotas.
El plato fuerte vino el sábado. Nos levantamos más o menos temprano y nos fuimos a patear la
ciudad. Luis nos llevó a la Plaza del Pilar, donde vimos la Catedral, y los alrededores. Se trata de
una plaza grandísima, alargada. En un extremo está La Seo y el Ayuntamiento; en el otro hay una escultura
representando la Bola del Mundo, con una fuente en clara alusión a los lazos con Hispanoamérica.
Después de comer, recibí una llamada de un compañero mío de Madrid que también había ido
al Pilar, y que se había enterado de que yo estaba por allí. ¡Nacho, qué casualidad, eh? Por la noche, las
calles estaban repletas de gente. Era el día del pregón. La Plaza estaba abarrotada de gente, aragoneses
y foráneos, todos con el típico pañuelo rojinegro al cuello, el CACHIRULO. ¡Qué ambientazo!
Después, vino el hambre. Así que no hay nada mejor que un reconfortante bocadillo de calamares para cenar.
Luis, que es muy salao, nos llevó al sitio donde hacen los MEJORES bocatas de calamares del mundo,
que me perdonen los del Bar El Brillante en Madrid, pero es cierto. El lugar se llama "El Calamar Bravo",
y el nombre lo dice todo: unos espléndidos bocadillos con salsa brava, que hace que se formen colas
en la calle para comprarlos. Ni que decir tiene que estaban buenísimos. No hay más que ver la cara de
felicidad que ponemos. Nos sentamos en cualquier sitio de una calle, frente a un hotel, ya que
no había ningún banco libre con tanta gente. La nota anecdótica está en que, por aquellas fechas,
toreaba El Juli en ZGZ y se hospedaba en ese hotel. Vimos a unas cuantas fans que querían colarse dentro
para ver a su ídolo. También algunos miembros del KBA, en el sector femenino, creyeron ver
a un hombre desnudo por una ventana. ¿Sería El Juli? ¿Sería algún efecto alucinatorio del
sabroso bocadillo? Nunca lo sabremos. En la foto, de izda. a dcha., Luis, Belén, Íñigo, Angelet, la Núri y el Dani, con cara
de nirvana.
Tras saciar nuestro apetito, nos paseamos por la zona de bares de ZGZ. Fuimos a un par de garitos, aunque
como Belén e Íñigo había llegado el sábado por la mañana y estaban cansados, nos recogimos todos a
casita.
El domingo, mi último día, volvimos a ver el omnipresente Pilar y aprovechamos para comprar algunos
regalos. Pasamos por un mercadillo en la Plaza de los Sitios, cerca de donde vive Luis, y así se nos pasó
la mañana. Luego encontramos un bareto por el centro donde comer y después no pude resistir la
tentación de comprarme un jersey de lana de llama en uno de los múltiples puestos de peruanos que
había por la calle. Desde entonces, ¡es mi jersey favorito en épocas de mucho frío!
No pudimos dejar escapar la oportunidad
de fotografiarnos ante La Seo, que está junto a la gran catedral. De izda. a dcha.: Íñigo, Belén,
Luis, la Núri y el Dani.
La visita al Ebro era obligada. Por aquel entonces, el río tenía agua, así que nos hicimos una foto en este puente junto al Pilar.
Tiempo después decían las malas lenguas que el río se podía cruzar andando de la poca agua que
lleva (hay pruebas de ello, pero los del PHN no se coscan). Esta espléndida imagen en formato panorámico nos muestra, de izda. a dcha., al Dani, Belén, Luis y Angelet.
El tiempo se me acababa, así que a media tarde fuimos a la Estación de El Portillo, donde
yo cogí mi talgo de vuelta a Madrid. Cuando me fui, los miembros del KBA que todavía estaban
por ZGZ lograron hacerse esta foto que muestra lo bonitas que son las paradas de autobús en esta
ciudad. Vemos de izda. a dcha. a: Belén, Íñigo, el Dani y la Núri.
Tras mi partida, los del KBA se fueron a buscar rovellons, o sea, setas, en tierras sorianas,
junto a los padres de la Núri, aficionados al campo. Pero eso, ya es otra historia que habrá que
contar en otra ocasión. ¡Sombrita!
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