Alcázar de San Juan es la ciudad más importante del
centro de Castilla - La Mancha. Situada en el extremo nordeste de la provincia de Ciudad Real, con más de 27000 habitantes
aproximadamente, Alcázar siempre ha sido un punto estratégico en las comunicaciones desde el centro de la Península hacia
Andalucía y hacia Levante. De ahí su importancia como nudo ferroviario, que en el tercer cuarto del siglo XX tuvo su
máximo esplendor. Tiene orígenes prerromanos, según los yacimientos encontrados en su término municipal, donde se han
encontrado cerámicas y flechas. Antes de la romanización de Hispania, aquí florecía la ciudad celtíbera de
Alces. De la época romana se conservan en el Museo Municipal varias muestras de mosaicos
de los siglos I y II. La invasión musulmana supuso un nuevo cambio de nombre, pues pasó a llamarse
Al-kasar (palacio fortificado). El rey castellano Alfonso VIII reconquistó estas tierras y se
las asignó a la Orden de San Juan. Por esta razón hoy conocemos a esta ciudad manchega con el nombre de
Alcázar de San Juan.
Hoy en día, Alcázar es una ciudad pequeña, pero moderna. Conectada por ferrocarril
con todo tipo de trenes con Madrid, así como con otras ciudades como Ciudad Real, Valencia, Albacete y Jaén, espera
ansiosa la llegada del prometido Tren de AltaVelocidad Madrid - Jaén que verá la luz en la
primera década del siglo XXI.
Cuenta con el prestigioso Hospital Mancha Centro, uno
de los pioneros en investigación médica del país.
Presenta espacios verdes importantes, como el Parque
Alces, con un arroyo artificial, donde podemos contemplar patos y otras aves en libertad.
Alcázar de San Juan es también conocido por sus famosos molinos
de viento, típica estampa de La Mancha, desde los cuales pueden contemplarse también los de la vecina localidad de
Campo de Criptana.
Hay que destacar el Alcázar gastronómico: sus exquisitos quesos,
sus excelentes vinos y sus deliciosas tortas. Y es que ya lo dice la jota:
En la Mancha manchega hay mucho vino,
mucho pan, mucho aceite, mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
porque vas a la tierra de Don Quijote.
Por último, no podemos olvidar la tradición cervantina de Alcázar, que tiene pruebas
irrefutables del nacimiento en esta ciudad del autor de "El Quijote": Miguel de Cervantes
Saavedra. En la Iglesia de Santa María la Mayor se conserva todavía su partida de bautismo y, en el lugar
donde estuvo la casa en la que vivió el dramaturgo español, hoy derrumbada por su mal estado y reconstruida
posteriormente, yace una placa conmemorando tal nacimiento.
Es digno de mención el nunca suficientemente valorado estudio de investigación
y análisis profundo sobre "El Quijote" de Miguel de Cervantes, escrito en dos tomos por D. Ángel Ligero Móstoles y titulado
"La Mancha de Don Quijote". Fue realizado desde el respeto, el conocimiento,
el esfuerzo y el cariño a esta tierra y a la obra de Cervantes.
Cuando se va a cumplir el IV Centenario de la publicación de "El Quijote", nos extraña y nos duele profundamente a todos los
alcazareños no ver que en esta tierra, personas, grupos o instituciones (ya sean el Ayuntamento, la Junta de Comunidades y principalmente
la Universidad de Castilla-La Mancha) hayan tomado la antorcha que llevó con orgullo en su día D. Ángel Ligero y que, continuando
las rutas por las que él anduvo, no impulsen la culminación de un trabajo del que nada ni nadie debe temer, como es el
esclarecimiento de la verdadera cuna de Miguel de Cervantes.